
Una torta que hace tiempo tenia ganas de probar. Lleva azúcar negra lo que le da un lindo color, mas que dorado. Y ese crocante por arriba, además de la combinación de avena y manzana que a mi me encanta. En este caso la acompañe con una salsa inglesa. La receta original lleva más manteca, eran 200g, pero no me gusta usar tanta manteca, prefiero usar menos y poder comer sin culpa! Pero de todas formas así igual resulta húmeda :)
Ingrediente:
100 g de manteca a temperatura ambiente
150 g de azúcar negra
2 cucharadas de miel
ralladura de naranjas
vainilla
3 manzanas
dos tazas de agua
una taza de azúcar
gotas de limón
3 huevos
1 taza de avena arrollada
1/3 taza de licor de naranjas
200 g de harina
30 g de polvo leudante
una pizca de sal
Primero comenzamos con las manzanas, las pelamos y cortamos en gajos. Se cocinan en el almíbar formado con el agua, limón y azúcar indicados. Reservamos.
Hidratamos 1 taza de avena arrollada con 1 taza del jugo de cocción de las manzanas.
Por otro lado, batimos en un bol con la batidora la manteca con la miel, el azúcar, la ralladura y vainilla hasta que veamos que los granos de azúcar desaparecieron. Aumentamos la velocidad de la batidora y agregamos los huevos de a uno. Retiramos la batidora e incorporamos con espátula de goma la avena hidratada y el licor de naranjas. Luego integramos los ingredientes secos ( harina, polvo y sal).
En un molde de 22 cm enmantecado y enharinado, colocamos una capa de la masa, distribuimos las manzanas escurridas, otra capa de masa y una mas de manzanas.
Para los grumos:
120 g de avena
50 g de manteca
40g de harina
40 g de azúcar
Trabajamos estos ingredientes con la punta de los dedos hasta formar un arenado. Con esto cubrimos la torta.
Llevar a horno precalentado a 170 C durante 40 minutos aproximadamente.
Para la salsa inglesa:
250 cm de leche
1 yema
50 g de azúcar
Llevamos a fuego bajo, siempre revolviendo con cuchara de madera hasta que espese. Dejamos enfriar.










